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Charla sobre apoyo a emprendimientos comerciales, productivos y promoción de empleo en el CEDECO

02/09/2012

Con el objetivo de incrementar la participación y comunicación sobre distintos programas de apoyo a emprendimientos comerciales y productivos y la promoción del empleo, se ha organizado una charla informativa de interés para quienes desarrollan actividades en estas temáticas.

La misma se realizará el viernes 7 de setiembre a la hora 18:00 en el Mercado Agrícola, calle José L. Terra 2220 esquina Amézaga.

Desde el 2010 el Proyecto HABITAR GOES, convenio de cooperación entre la Comisión Europea y la Intendencia de Montevideo/Municipio C, lleva a cabo acciones tendientes a contribuir al desarrollo económico de la zona.

Se ha avanzado en la definición y puesta en marcha del Modelo de Gestión del Centro de Desarrollo Económico (CEDECO) el cual funciona en el Mercado Agrícola  y su objetivo es promover la actividad económica del territorio teniendo en cuenta sus características, potencialidades y fortaleciendo los vínculos entre los diferentes actores económicos.

Programa:

18:00 hs – Centro de Desarrollo Económico (CEDECO) 

Introducción y breve presentación de los servicios y actividades del Centro.

  • 18:20 hs – Instituto de Promoción Económica y Social del Uruguay (IPRU)

Programa de Apoyo a la Microempresa: Servicios financieros a emprendimientos nuevos o existentes, facilitando el acceso al crédito en condiciones adecuadas a sus necesidades.

  • 18:40 hs – Dirección Nacional de Empleo (DINAE)

Centros Públicos de Empleo (CEPEs): Intermediación laboral entre quienes buscan trabajo y las empresas que lo ofrecen, articulando necesidades del mundo productivo y las personas con dificultades de empleo.

  • 19:00 hs – Escuela Superior de Comercio Villa Muñoz (UTU).

Capacitación: Propuesta educativa y cursos a desarrollar en el presente año.

  • 19:20 hs – Unidad Mypes

Programa GAMM: Garantía de alquiler de locales  con destino comercial, productivo y/o almacenamiento, para microemprendimientos, como herramienta para mejorar la calidad y sostenibilidad del mismo.

  • 19:40 hs – Cierre a cargo del CEDECO, con espacio para consultas y comentarios.

Abierto a todo público interesado en esta materia.

Descargar programa aquí.

El Barrio Goes por Charma Furman

15/08/2012

GENERAL FLORES, EL EJE DE GRAN PARTE DE MI VIDA

 Puede decirse que la avenida Gral. Flores era el eje, pero sobre todo había un punto de la avenida que era el centro propiamente dicho, la Joyería Splendid, propiedad de mi padre, que estaba entre las calles San Fructuoso, (hoy Carlos Reyles) y Domingo Aramburu.

Mi vida y la de toda la familia, más allá de mis padres y hermano, se centraba en ese salón alargado, con mostradores vidriados que mostraban a los ocasionales clientes la mercadería.

Y en el fondo, antes de pasar a la zona reservada, se erguía un alto mueble de madera, con un banco donde en general mi madre o mi padre se sentaban a custodiar la caja donde se guardaba el dinero recaudado ese día.

Cerca había una silla y un teléfono. La silla era ocupada por las visitas, o los familiares, nosotros, o mi abuela que venía a conversar, o mi tía que venía a tomar el mate de la tarde, o alguna clienta de confianza que deseaba descansar.

La zona reservada era donde mi padre y un empleado arreglaban los relojes, haciendo uso de aquel oficio con el lente encajado en un ojo, hoy en extinción por el avance de los relojes a pila descartables.

Mi padre y mi madre eran personajes conocidos en todo el barrio. Yo nací a principios de la década del 40 y ya existía la joyería. No se exactamente desde cuando y allí estuvo hasta 1985 cuando mi padre aceptó el pedido de la familia, varias veces rechazado de cerrar el comercio y por fin jubilarse. Por lo tanto mis recuerdos de Gral. Flores abarcan casi 45 años, y acompañaron varios períodos de la vida y sucesos del barrio.

Conocí su exitosa etapa de paseo de compras, de confiterías, de cine, de corsos de carnavales inolvidables, de multitudes la noche del 5 de enero comprando los regalos de reyes, noche que varias veces convirtió el paseo en una fuerte riada tras chaparrones que concentraban agua que llegaba a entrar a los comercios cercanos a la esquina con San Fructuoso y los jóvenes aprovechaban para refrescarse de los calores del pleno verano montevideano. La noche del 5 de Enero, era una noche esperada, no sólo por lo regalos que aparecerían a la mañana siguiente, sino porque se convertía en una reunión familiar completa en la joyería, con pizzas y refrescos del Bar Caballero, que hasta hoy tiene sus puertas abiertas, pero ya no están sus dueños de aquellos años, una familia gallega, nuestros vecinos por mucho tiempo.

Pegado a la joyería estaba el salón de lustrado de zapatos y venta de loterías y quinielas de la familia Yeno, de origen italiano quienes la fundaron con sus tres hijos que allí trabajaban.

Y más allá, en la esquina, estaba La Flor de Goes, restorán donde se podía comer comida de olla, pero no recuerdo si tenía o no parrilla.

Cruzando San Fructuoso había otro bar, cuyos dueños también eran gallegos, y cruzando la avenida estaba la hermosa confitería La Magnolia, donde tomábamos helados y donde después de algunos años se construyó un edificio para Banco, que cambió varias veces de propietarios, que sigue existiendo hasta ahora.

Las décadas gloriosas fueron las del 40 y 50, cuando La Magnolia y El Timón, eran lugares de juntarse a tomar algo luego del paseo de compras o de vidrieras. El Timón  hoy está allí, pero ya no tiene mesitas para sentarse a tomar el te con masas. Recuerdo que antes de llegar al cine Lutecia había otra confitería donde con mis amigas ya adolescentes, comprábamos exquisiteces para la merienda de los sábados, que se tomaba en mi casa en general.

Y hablando del cine Lutecia, por los años 40 y pico, era el lugar de maravillas para los niños y niñas del barrio. Los domingos de mañana eran para ir a ver cine baby, lo que hoy es tan cotidiano a través de la TV cable.

Todo se podía conseguir en la Avenida Gral Flores, porque tenía comercios de todos los ramos, la ropa, los zapatos, los medicamentos, los artículos de ferretería y bazar. Solíamos  salir a caminar y mirar vidrieras.

Hablando de medicamentos, no se cuando fue que desapareció la Farmacia Líster. Siento como que se esfumó, así como Nelson, el empleado de confianza que nos atendía y que muchos años después, alrededor de 1990, lo seguí viendo cuando cobraba su jubilación los mismos días en que llevaba a mi madre a la sucursal del BPS que estaba pasando Domingo Aramburu, por la acera de enfrente. Esos días en que mi madre cobraba su jubilación allí y mi padre ya había fallecido; eran perfectos para  tomar un cortado y comer un sándwich caliente en el Bar Vaccaro, que sigue allí tan campante, no se desde cuando y no me puedo imaginar que no siga allí por siempre.

Pero me saltée muchos años y muchos recuerdos.

El centro sin duda alguna del barrio era la Estación Goes, donde los tranvías entraban a descansar junto con sus guardas y choferes.

Salgo del barrio un momento para marcar una fecha: fue en 1953, cuando desaparecieron los tranvías. Creo que sólo quedó un tiempito más el que cruzaba la Barra del Santa Lucía.

Volviendo a Goes, debo ubicar los lugares donde viví, siempre cerca aunque por algunos años no dentro precisamente del barrio.

Nací en casa de una partera que atendía en la calle Blandengues, a una o dos cuadras de Gral. Flores. Todavía no era costumbre parir a los niños en hospitales. Y me instalaron en el apartamento donde viví hasta 1948, ubicado en Vilardebó entre José L. Terra y Guaviyú, hoy Ramón del Valle Inclán.  De esa época, tengo preciosos recuerdos, de los juegos con las amigas de la cuadra, de las fogatas de Noche Buena para quemar el judas.

En la otra cuadra estaba la plaza llamada entonces “la piscina” nunca supe porqué. Después de haberme mudado de ese apartamento, y no se cuando, la plaza desapareció con la construcción del club deportivo Goes.

En la esquina aprendí piano, y desde la ventana donde yo aporreaba las teclas veía “la piscina”

Mis caminatas por Guaviyú o por José L. Terra eran diarias en los dos últimos años de mi vida en ese lugar, pues iba de mañana a la escuela Zhitlovsky, donde aprendí el idioma idish y muchos valores de hermandad, de solidaridad, pues la institución siempre fue y sigue siendo progresista, pero esa casa en San Fructuosos no existe más. Y tengo un recuerdo terrible de esas caminatas, en los años cuando no se podaban los árboles,  se desprendían unos bichos peludos verdes que me daban mucho miedo.

Hablando de miedo en el barrio Goes, de aquella época, sería a fines de la década del 40, eran las invasiones multitudinarias de langostas, cubrían las calles, las casas, todo, y desaparecieron luego, supongo que por los avances en la tecnología agropecuaria.

En José L. Terra y Concepción Arenal estaba la vieja sede de la Mutualista Israelita del Uruguay, con su farmacia al lado. Era un centro de concurrencia obligada para los miembros de la colectividad que vivían en el barrio, y mío por supuesto.

También desde 1947 concurría por las tardes a la escuela pública José E. Rodó, eso me hacía salir unas cuadras del barrio, hacia el vecino Reducto. A los 2 años, nos mudamos hacia el Reducto, pero el centro de la vida familiar seguía siendo la joyería.

Todas las mañanas íbamos con mi padre a la hora que él abría el comercio y yo me iba a la escuela Idishe, y a medio día volvíamos a almorzar a casa y luego yo me iba a la escuela pública y él volvía a la joyería. Era una época en que los comercios cerraban a medio día y abrían nuevamente por la tarde.

Pero en 1955 volví al querido barrio, pasamos a vivir en Marcelino Sosa entre Guadalupe y Rivadavia. Ya iba al liceo Bauzá y luego a preparatorios en el IAVA, y tenía que viajar en ómnibus pues iba fuera del barrio. Pero la vida cotidiana seguía siendo en Goes. El resto de mi familia vivía en el barrio Reus, hoy conocido por “barrio de los judíos”. Las compras, las visitas familiares, las amigas de mi adolescencia, todo seguía estando dentro de los límites de Goes.

En 1970 me casé y mi nueva vivienda estaba un poco más lejos.

Pero claro, volver a la casa de mamá o al comercio de papá era de casi todos los días, más cuando aparecieron los nietos. El centro seguía siendo Goes. Y Había un hilo conductor permanente: el ómnibus 163 siempre me llevaba y traía desde y hacia mis casas más alejadas. Y siempre a la playa Pocitos, que constituyó en los años de niñez y adolescencia el paseo de todas las tardes de verano. Hasta que mis padres hicieron en 1968 la casita en Las Toscas, cuando los montevideanos de clase media comenzamos a veranear fuera de la ciudad.

Hay un paréntesis entre esos años y hoy, ya en pleno siglo XXI, en el que la joyería se cerró, mis padres envejecieron, luego murieron, y la calle Gral Flores perdió aquella vitalidad, y se transformó en un centro de venta de muebles.

Y hoy, ya muy veterana, jubilada, y con ganas de volver al barrio, soy concejala del CCZ3. Espero devolver al barrio por lo menos algo de todo lo que me dio.

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Recuerdos compartidos por la Arq. y Concejala  del Concejo del CCZ Nº 3  Charma Furman

Además de madre abuela y vecina desde siempre del barrio Goes.

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El mural “Tangoes” ganador del 3er concurso de murales en toda su dimensión

17/04/2012


En el marco del 3er concurso  “Murales Barrio Goes”, convocado por el Proyecto Habitar Goes – URB AL III se concluyó con la etapa de ejecución de la obra ganadora denominada “Tangoes” de la artista Gabriela Perrone.

A partir de ahora la Avda. Gral. Flores, cuenta con otra  intervención urbana que podrá ser apreciada por el público que transita habitualmente por dicha vía de circulación.  La misma se ubica sobre la acera norte de la Avenida Gral.Flores  2219 entre J. J. de Amézaga y Martín García frente a la plaza de deportes Nº 2 y es parte proceso de recuperación urbana que  se lleva a cabo en  la zona  junto con otras como: el reacondicionamiento del edificio de la ex terminal de buses transformado hoy en el  Centro Cultural Terminal Goes; la campaña “Circuito Limpio” que promueve la mejora del barrio Reus Norte que ha  conformado  una mesa de trabajo integrada por División Limpieza de la IM, CCZ 3; MIDES; Municipio C y el equipo de Habitar Goes,  para avanzar en el tema de la limpieza y cuidado del medio ambiente en la zona; la inauguración de las instalaciones del Centro de Desarrollo Económico para avanzar en la definición de estrategias de desarrollo; la publicación “Reconversión Económica” en la cual se avanza, sobre el actual perfil socio-económico de la zona y problemas emergentes de los procesos iniciados por los diferentes actores que están interviniendo en la zona; acondicionamiento de diferentes espacios públicos con mano de obra local, con énfasis en mujeres jefas de hogar desocupadas que viven en la zona.

El presente concurso ha sido realizado bajo el reglamento el cual se dio a conocer en la convocatoria; los miembros de jurado fueron elegidos según lo establecido en el mismo, siendo que el tercer miembro elegido por los propios participantes a fin de darles todas las  garantías de cristalinidad necesarias y suficientes.

Gracias a todos y todas los participantes del presente concurso por sus valorables aportes.


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